Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google: No sólo quiere conseguir la inmortalidad, sino que se atreve a resucitar a los muertos.


 

 

Ray Kurzweil


Director de ingeniería de Google, experto en inteligencia artificial
Alcanzar el
puesto de director de Ingeniería en Google, tener un puñado de
importantes patentes tecnológicas registradas a tu nombre, ser doctor
honoris causa por 15 universidades, o que Forbes te defina como “la
máquina de pensar suprema”, debería ser suficiente para sentirse
satisfecho. A no ser que se quiera más. Mucho más. Que el objetivo de tu
vida sea alcanzar la inmortalidad. Literalmente, no en el plano
metafórico. Y esa es precisamente la aspiración de Ray Kurzweil quien, a
sus 67 años, continúa pleno de actividad y con la misma energía que
cuando creo su primer programa de ordenador en 1963.


Escucharle afirmar con vehemencia que la suya es la última generación
que deberá cuidarse a la vieja usanza porque en diez años seremos
capaces de revertir los efectos de la edad y mantenernos jóvenes
eternamente, resultaría poco menos que increíble si sus predicciones
anteriores no le otorgaran, cuanto menos, el beneficio de la duda.
Además de un ingeniero brillante, un extraordinario inventor (fue el
creador del primer OCR, del primer escáner para ordenador y del primer
sintetizador de texto a voz) y un músico pionero (su trabajo con Stevie
Wonder se tradujo en un sintetizador capaz de reproducir los sonidos de
cualquier instrumento de forma fidedigna), Kurzweil es un reconocido
futurista. O, lo que es lo mismo, un teórico de los caminos que seguirá
en los próximos años el ser humano en su relación con la tecnología. Sus
ideas han sido plasmadas en tres libros La era de las máquinas inteligentes, La era de las máquinas espirituales y La singularidad está cerca,
en los que aventura cómo será el desarrollo tecnológico en un futuro
(incluso tan lejano como el 2099) y qué influencia tendrá en nuestras
vidas. Alguna de las predicciones realizadas en su primera obra,
publicada en 1990, como el crecimiento exponencial de Internet,
resultaron ciertas, por lo que cuando Kurzweil habla lo mejor es
escucharle atentamente.


No está lejos entonces el día en que seamos capaces de hacer una
copia de seguridad de nuestro cerebro y subirla a la nube, o que podamos
crear un avatar prácticamente idéntico de alguien ya fallecido. Así de
radical es Kurzweil en sus ideas: no sólo quiere conseguir la
inmortalidad, sino que se atreve a resucitar a los muertos.

Via | One El Pais

from Blogger http://ift.tt/1SKQCye

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s